viernes, 23 de abril de 2010
El Nobel no se lo lleva siempre el que más se lo merece....ustedes que opinan???
lunes, 22 de diciembre de 2008

Cuántas veces en la vida querés y necesitás cambiar en algunos aspectos tuyos y no accionás nada y te quedás cavilando, analizando, evaluando, una y mil veces, y te quedás sin hacer lo que tenes que hacer. ¿Por qué? En primera instancia, porque querés “tener la seguridad” que todo va a salir bien o como lo habías programado, y no querés correr riesgos, vas en busca de la seguridad sobre todo y como seguro no hay nada, salvo la propia vida -y esto es relativo- evitas hacer lo que querés hacer , te informo que la emoción que paraliza cualquier cambio es el MIEDO.
Miedo que en más de una ocasión, te sirve de alarma para evitarte cruzar la barrera que está baja, pero en muchas otras ocasiones, cuando sos consciente de ese sentimiento, es una excusa genial para evitar seguir el camino e ir evolucionando con los obstáculos que se presentan. Si bien es cierto que se teme a lo desconocido, o a las primeras experiencias (afectivas, laborales, espirituales), también es cierto que si no pasás con miedo todo ese primer peldaño, es muy difícil que aprendas de ese miedo.
En general, las personas creen que si fracasa la experiencia, fracasa la persona y eso es una falacia, dado que esto da lugar a que el miedo aparezca como una coraza infranqueable que inhibe cualquier desarrollo. Quiero que sepas, que ésta es una de las primeras justificaciones para que no hagas lo que tenes que hacer. Aquí tendrías que pararte y pensar ¿es verdad que si fracaso en tal o cual situación también fracaso yo? Aunque quieras convencerte de que esa es la verdad, en el fondo, vos sabes que eso no es real.. Porque la verdad, o por lo menos la mía, es que se fracasa cuando no se experimenta. Esto es fracaso, porque es quedarse en el lugar de la queja y el dolor, sin accionar algo que permita un nuevo resultado o estado, es como escudarse en los “no puedo”, cuando en realidad sí podés, lo que sucede es que tenés miedo y por ese miedo más de una vez injustificado, no accionás lo que necesitás, y es como quedarte con los “no” de la vida, en vez de buscar los “si” que te rodean. Aunque no lo creas vivir bajo el poder del miedo te quita lo más importante que tenés en la vida, que es tu posibilidad de “ELEGIR” qué querés ser y hacer de tu vida. En realidad, el trabajo que sería adecuado realices, es que entiendas y aprendas, que el miedo es una emoción como cualquier otra y que no tenés que otorgarle una dimensión y un significado, en donde pase a tener todo el poder sobre cualquier cosa nueva que quieras realizar hoy.
En la medida que aceptes que el miedo sólo es parte del camino que tenés que recorrer para tu crecimiento y mejora, te brindás a vos mismo de modificar y cambiar aspectos que hasta hoy impidieron que fueras feliz.
Acepta el juego y el desafío de aprender, tengas la edad que tengas, peor no vas a estar y correr cualquier riesgo es mejor que la parálisis.
SI NO ES AHORA...CUANDO?
domingo, 7 de diciembre de 2008
Malvinas:Conmovedor mensaje en una botella
Flotó dos años por el Canal Beagle, hasta que la encontró un pescador de centollas. El hombre, Javier, se sorprendió por el nombre del destinatario, otro Javier. “¿Quién me escribe desde el más allá?”, bromeó primero. Pero siguió leyendo y quedó impactado.Fue por eso que guardó la carta, en su casa de Puerto Williams, Chile. La abrió para Clarín. Dice: “Muy querido hermano Javier: escribo esta carta sabiendo que nunca la leerás. Te imagino llegando a tu hermoso barco, con tus amigos. Pero lo más doloroso es imaginarte partiendo por este canal y no regresar. Tienes ese mar argentino como tumba y tu nombre está en muchos monumentos. Eres un héroe muerto, pero yo te preferiría un hombre más…Olvidé decirte tantas cosas. Creo que nunca supiste que eras mi ídolo, que de chica me maravillaban tus explicaciones sobre el Universo y de grande elegiste a la mujer más buena para que fuera mi cuñada. Ella mantuvo la familia unida y siempre la voy a querer mucho… Dicen que la guerra terminó en 1982, pero para nosotros no, porque nos faltás vos…Mañana echaré flores al mar y rezaré por ti. Te quiero mucho, mucho. Kili”.
El mensaje viajó entre Ushuaia y Punta Burshem. Sus partes más privadas quedan guardadas, por respeto a la familia del subteniente Antonio Javier Ojeda, muerto durante el hundimiento del Crucero General Belgrano, en la Guerra de Malvinas. Clarín envió una carta a la dirección que había dejado allí su hermana, pero, semanas después, el cartero la devolvió a la redacción. No había encontrado quien la leyera.
Fuente: Boletín Argentino

